La gran obra de Da Vinci comenzó a deteriorarse muy poco después de acabada. Muchos trataron de salvarla sin éxito hasta que llegó la talentosa restauradora Pinin Brambilla.
La gran obra de Da Vinci comenzó a deteriorarse muy poco después de acabada. Muchos trataron de salvarla sin éxito hasta que llegó la talentosa restauradora Pinin Brambilla.